River Plate - Pasión Monumental

lunes, 10 de diciembre de 2012

River despidió el 2012 con la mano de Ramón

PAGÓ CON GOL. Lanzini aprovechó la confianza que le brindó Ramón
(San Juan - Enviados especiales) En medio del calor agobiante y un partido de bajo nivel, Lanzini pagó con creces la confianza que le dio el Pelado. El juvenil abrió un encuentro difícil en Cuyo con la primera jugada de peligro que generó el Millonario. Y después, Sánchez selló el 2-0 final con un golazo para que el riojano inicie su tercera etapa en el club con un triunfo. 

No se debe obviar, aunque tampoco sobredimensionar. Los 42 grados de sensación térmica que golpearon a la provincia cuyana hicieron del estadio del Bicentenario una sucursal del infierno, pero la temperatura la sufrieron los dos equipos por igual. Sin embargo, en el primer tiempo, San Martín fue bastante más que el flamente River de Ramón.
Sin sobresalir ni avasallar, los locales hicieron méritos como para irse al entretiempo en ventaja. De hecho, estuvieron muy cerca de hacerlo, pero Barovero le tapó un mano a mano espectacular a Osorio y les aguó el festejo. En cambio, River no generó una jugada en toda la primera mitad. Salvo por Sánchez, que corrió por aquí y por allá, el equipo denotó mucho más el agobio de la temperatura.
A tal punto que recién a los 13 minutos del complemento logró gravitar sobre el arco rival. Lanzini recibió una pelota en el corazón del área, se desmarcó y fusiló al arquero Ardente, para destrabar un partido más que complicado en San Juan y empezar a delinear el camino de la victoria. Es que a partir de ahí, San Martín se cayó y River lo aprovechó: Sánchez puso el 2-0 con un zapatazo increíble y el equipo hasta se permitió ir en búsqueda de ampliar la ventaja.
Pero no lo logró y tampoco le hizo falta. Para a esa altura, River ya había encumbrado el triunfo que necesitaba para recibir a Ramón con el pie derecho, cerrar el 2012 de la mejor manera y terminar lo más cerca posible de esos benditos 30 puntos que se plantearon como objetivo secundario. Ahora, que se venga el 2013 nomás. Ramón ya está en casa.

Fuente: River Plate


Fuente: Olé


lunes, 3 de diciembre de 2012

El aura de Ramón cubrió de felicidad la tarde del Monumental


Mora festeja el gol con Funes Mori
Casi por arte de magia, la felicidad volvió al Monumental. ¿Casualidad? No, trabajo del aura de Ramón. Lo que ya era una fiesta por su llegada, se coronó con la victoria ante Lanús, que se quedó con las manos vacías. Rodrigo Mora marcó el único gol del encuentro y se convirtió en el goleador del equipo con seis conquistas. Se cerró el año en casa y fue de la mejor forma.
Es esa pasión, la simbiosis entre un nombre, un equipo y su gente la que puede despejar cualquier temporal y devolver la sonrisa en una tarde de felicidad. Luego de un primer tiempo para el olvido, River fue superior a Lanús en el complemento y se quedó con una victoria fundamental para lo que se viene.
La presencia de Ramón Díaz, que vio el partido desde el palco 44, pudo más que todo. Desde lo subjetivo (y puramente emocional) el saludo inicial tuvo su réplica en la hinchada y contagió de entusiasmo al evento en los 90 minutos -más allá de que por momentos el trámite del juego fue un bochorno-. Y en lo objetivo también estuvo el toque de distinción del nuevo entrenador. Es que, Gustavo Zapata, DT interino, puso en práctica las recomendaciones del riojano -con quien habló el sábado al mediodía-: Rojas terminó de ’3′, ahí donde lo quiere Ramón, Funes Mori fue pivote y Sánchez se cerró de derecha al centro.
En la actitud de Carlos Sánchez, los reflejos de Marcelo Barovero, la presencia de Leonardo Ponzio, el sacrificio de Rogelio Funes Mori, la agilidad de Rodrigo Mora y la prestancia de Cirigliano, Ramón tiene mucho para ilusionarse. Con las fragilidades que presenta Diego Martínez, las lagunas de Rojas y las dudas de Bottinelli (que hoy jugó un buen partido) mucho para trabajar. Y, además, pudo comenzar a ver ciertas variantes interesantes para lo que viene con la buena actuación de Affranchino y la vuelta de Abecasis.
Se fue el año de River en el Monumental y, a pesar de todo, queda una sensación de felicidad. ¿Qué es eso? La sola presencia de Ramón, del DT más ganador de la historia del club. Desde las sombras, sin haber entrenado al equipo, ya transmite su aura. Esa que pudo hacer olvidar todo lo malo que sucedió en el último semestre y que ayudó al presidente a pasar desapercibido. Tanto es así que los insultos que recibió Passarella quedaron en un segundo plano. Evidentemente, Ramón todo lo puede…

Fuente: Muy River


Fuente: Olé


sábado, 1 de diciembre de 2012

Volvió Ramón!!!!!

Después de un preámbulo de Passarella, quien aclaró que Almeyda no fue echado, sino que su salida fue de común acuerdo, Ramón Díaz expresó sus primeras palabras en lo que es el comienzo de su tercera etapa como DT en la entidad de Núñez. Agradeció el apoyo de la Comisión Directiva, pidió que no se olviden del técnico que se fue y disparó: "No volví antes por los años en los que estuvieron Aguilar e Israel". Mientras que a diferencia de los últimos dos entrenadores, ironizó: "¿Si soy un soldado de Passarella? Soy un soldado de River yo". 



La alegría en su semblante no pudo esconderse mientras miraba el horizonte en la sala de prensa donde desarrolló su primera conferencia en lo que es su tercer ciclo como director técnico de River. Ramón Díaz volvió a ‘sentir’ después de haber acordado su retorno al club de sus amores y sus primeras frases, dejaron tela para cortar. Como siempre, el riojano habló sin pelos en la lengua y disparó algunas frases que resonaron en los pasillos del Monumental. Entre las mejores, se destacó:


* “Quiero agradecer esta oportunidad, hace mucho que quería volver y es un día especial para mí y mi familia. Sé lo que significa dirigir a River y agradezco a la Comisión, que sé que votó unánimemente por mi vuelta. Vamos a dar el máximo para que este River funcione”.

* “A Almeyda lo conozco hace tiempo, fue mi jugador y ganamos muchas cosas con él. Nunca se olviden de él porque ha dado muchas cosas por River”.

* “Todos saben por qué no fue antes mi vuelta. Más precisamente por los años en los que estuvieron Aguilar e Israel. El fútbol es ingrato, me tocó irme del club ganando un campeonato. Pero son otros tiempos y River tiene que cambiar la mentalidad inmediatamente, para ser el equipo ganador que todos quieren.

* “Los tiempos pasaron pero no el club, es el mismo grande de siempre, la mejor institución del país. La importancia, la cantidad de gente. Quiero decir que la reunión fue muy cordial y rápido y en muy poco tiempo nos pusimos de acuerdo, en 5 o 10 minutos, en el proyecto, en todo. Passarella dice que me vio emocionado pero yo también lo vi feliz a él por haber traído”.
* “El objetivo es jugar bien al fútbol, porque la única manera, es jugando bien. Si no, mirá la tabla, Vélez, Lanús, Newell´s, Boca por momentos. Nunca vi un equipo que pelee o salga campeón y no juegue bien”.
* “Si yo fuera Passarella, me hubiera contratado hace mucho tiempo atrás. Le pedí un contrato por dos años, pero me dijo que me hacía por uno porque se termina su mandato. Ahí le dije que no me llevó cuando asumió porque me tendía que hacer por cuatro años”.

* “Hablamos de refuerzos y Passarella está convencido de traer jugadores importantes. Hay jugadores que ya me han llamado y que quieren venir porque me conocen, porque conocen el club. Saben que River es una vidriera importante. Hay muchos defensores lesionados, por eso buscaríamos un central y después para adelante”.

* “La gente es lo más importante que tiene el club. Tenemos en casi todo el país y en todos lados me demuestran cariño. La exigencia también será para ellos, para que nos acompañen y les den apoyo a los jugadores. Sé que el recibimiento va a ser excelente”.

* “¿Si soy un soldado de Passarella? Yo soy un soldado de River. Soy el entrenador más grande de la historia de River y eso no lo va a cambiar nadie”.

* “River tiene un gran plantel, tiene jóvenes interesantes que hay que trabajarlos. No es fácil estar en una categoría y volver a Primera División, hay muchas presiones. Pero estás en River, eso existe y vamos a tratar de trabajarlo para que se acostumbre el jugador a esa presión. Vamos a tratar de ser agresivos, de salir un poco más, me gustaría que el equipo sea protagonista. Siempre con presión, con ataque. Me gustaría jugar con enganche”.

* “Por supuesto que conmigo River no se hubiese ido al descenso. Lo sufrí como todos los hinchas, pero ya quedó en el pasado. Estamos en Primera en el club más importante del mundo, hay que defender los colores y vamos a hacer todo lo posible para que el equipo funcione como le gusta a la gente”.

* “¿La pintada de ‘Ramón o Muerte’? Me dio risa, la gente expresa el sentimiento, pero quizás la frase no fue la mejor. Que vuelva Ramón me gustaba, la otra no. No queremos violencia”.

Fuente: PlayFutbol

lunes, 26 de noviembre de 2012

Deportivo Empate

Ponzio en plena lucha con Farías por la pelota.

Independiente y River protagonizaron un show de errores, y así empataron 2-2. Fredes y Galeano marcaron para los de Gallego, mientras que Bottinelli y Sánchez hicieron los del Millo. Ambos tuvieron chances de irse con el triunfo, el Rojo dejó una mejor sensación, pero se fueron con las manos vacías.

Emociones hubo, y de sobra. Y aunque cueste admitirlo, Independiente y River protagonizaron un partido rico para el espectador. Es cierto, inevitablemente lo que más se resaltó fueron los horrores defensivos de ambos, pero tanto el Rojo como el Millo pueden decir, sin mentir, que estuvieron a punto de llevarse la victoria. Finalmente, fue 2-2.
Eso sí, desde el arranque, dejaron en claro que se venía un partido movidito. En apenas tres minutos, Fredes entró tras un desborde de Ferreyra, y la mandó a guardar. River acusó el golpe, pero logró reaccionar de pelota parada, cuando Bottinelli le puso la cabeza a un centro preciso de Ponzio.
Ya en la segunda mitad, Fredes tuvo la oportunidad de repetir, como si lo estuviera viendo en un espejo, la jugada que abrió la cuenta en el primer tiempo. Pero esta vez el 10 la enganchó muy abajo, y mandó la pelota a la luna. Acto siguiente, la bocha quedó en el área del Rojo, y Carlos Sánchez agujereó la red con un bombazo.
Parecía que ése sería el golpe de nocaut para Independiente. Sin embargo, Gallego metió mano, el Rojo salió de las cuerdas, y aprovechó una pésima salida de Vega, que Galeano, ya desde el piso, terminó empujando con sus últimas fuerzas. Fuerzas que le alcanzaron para quedar mejor parado y hasta generando dos jugadas en las que el penal estuvo dando vueltas (la mano de González Pirez fue clarísima).
Como en un partido amateur, de esos que jugás con tus amigos, los dos perdieron cualquier noción del orden táctico, agarraron la lanza, y fueron a buscar el triunfo. La caprichosa se negó a ser empujada una vez más contra la red, y aunque Independiente dejó una mejor sensación, el 2-2 dejó con las manos vacías a ambos. Sabor a derrota, para dos equipos que quedaron en Rojo.

Fuente: Olé


Fuente: Olé

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Empate en cero con Argentinos

Para Almeyda, River no juega mal y apuntó contra quienes critican al equipo. (FOTO: F. Peretti | LPM)
(Jugaron el lunes 19) El 0-0 ante Argentinos produjo la primera reprobación generalizada hacia al equipo, que se fue silbado por todo el Monumental. Aunque para Almeyda, River no juega mal, sino que la críticas predisponen mal a la gente.

"Está instalado que River juega mal". La frase de Matías Almeyda en la conferencia de prensa posterior al empate con Argentinos Juniors preocupa tanto como el equipo adentro de la cancha. Es la respuesta fiel de quien pretende esconder la autocrítica, el análisis, en aparentes errores de terceros. El típico síntoma de autodefensa ante lo indefendible.
Como si "lo instalado" saltara al campo de juego, el técnico relativizó la silbatina general con la que el hincha despidió a sus dirigidos y -sin darse cuenta- destacó virtudes completamente banales del equipo: "Jugar mal es jugar a nada. River intenta, no tira centros por tirar. Tira centros al área chica", dijo, en una ramplona representación del juego.
De ideas, juego asociado, poder ofensivo o solidez defensiva, ni hablar. Después de todo, el "ganar, gustar, golear" no es más que una simple bandera, una mera expresión lúdica. El problema es lo que está instalado, lo que relatan -según el Pelado- aquellos relatores a los que hace escuchar. Aquellos que fantasean y predisponen mal a la gente.
Poco importa si los jugadores la tiran afuera, si no pueden hacer dos pases seguidos o si la culminación de los ataques resultan una consecuencia del azar, de que la pelota pegue en el travesaño o pase un centímetro más abajo.
Mucho menos importa si se ganaron solo dos partidos en condición de local, si se logró apenas el 45 por ciento de los puntos en juego o si River está obligado a conseguir  las 9 unidades que restan para al menos alcanzar el objetivo secundario de los 30 puntos.
Está instalado que River juega mal, pero en realidad es un espectáculo. Lástima que las 50.000 personas que fueron anoche al Monumental no hayan sabido apreciarlo. No importa, desde acá nos sumamos al discurso del Pelado y lo divulgamos. A ver si en una de esas al menos predisponemos bien a los jugadores...

Fuente: River Plate



Fuente: Olé

jueves, 15 de noviembre de 2012

River se cansó de desperdiciar situaciones y sólo sumó de a uno

Mora no tuvo un buen partido en Rafaela. (FOTO: Télam)
El Millonario manejó la pelota y llegó con cierta facilidad hasta el borde del área, pero a la hora de definir fue una pesadilla: entre Mora, Luna y Sánchez se perdieron más de cinco oportunidades netas de gol. Otra chance desperdiciada y el objetivo está cada vez más lejos.

River volvió a quedar en deuda. El equipo estuvo nuevamente por debajo de lo esperado y sumó otra decepción en el Torneo Inicial. Contra un equipo apremiado por el promedio, no supo aprovechar los espacios que dejaban atrás y sólo empató.
Los dirigidos por Matías Almeyda llegaron con facilidad al borde del área de Rafaela, pero de manera increíble decidieron siempre mal: tiros apresurados, innumerables centros a la cabeza de los defensores y cero paciencia.
Una vez más, el mejor de la cancha fue Leonardo Ponzio. Pero solo no puede. Necesita ayuda. Y en este River son pocos -por no decir él solo- los que se animan a llevar la pelota para adelante.
Por eso, por no tener paciencia ni ideas para doblegar a un equipo que hizo agua en el medio, el Millonario sólo empató. Desperdició otra chance de llegar al objetivo de mínima. Tiene 21 puntos y quedan 12 en juego. No hay margen para el error, River.

Fuente: River Plate


Fuente: Olé